5 poderosos hábitos de felicidad que puedes comenzar hoy

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En los últimos años, hemos visto una explosión de libros y cursos sobre la felicidad. La ciencia del cerebro ha progresado más en la última década que en los últimos 100 años, lo que nos permite comprender mejor las bases biológicas de las emociones humanas. La investigación en psicología positiva ha dado grandes pasos para aclarar las cosas que nos hacen felices. A través de las redes sociales, tenemos más acceso a esta información que nunca. Y, sin embargo, no parecemos ser más felices que hace una generación. De hecho, las estadísticas muestran que muchos de nosotros padecemos depresión y ansiedad clínica, y que los adolescentes se sienten estresados ​​y deprimidos a edades más tempranas.

¿Cómo explicamos esta paradoja y cuáles son algunas cosas simples que podemos hacer para traer más felicidad a nuestras vidas?

Las causas de nuestro estado de ánimo son complejas y no están completamente bajo nuestro control. Alrededor del 40% de la felicidad se deriva de nuestros genes. Naces con un cierto temperamento que te hace más probable que veas la luz del sol, o las nubes. Los investigadores llaman a esto nuestro punto de referencia biológico . Algunos de nosotros somos naturalmente más optimistas o extrovertidos, lo que nos ayuda a conectarnos con los demás y salir al mundo, lo que nos brinda más oportunidades de felicidad y un sistema de apoyo más sólido. Cuando suceden cosas buenas, nos hacen más felices por un tiempo, pero luego ajustamos nuestras expectativas y comenzamos a darlas por sentadas. Los investigadores llaman a esta adaptación hedónica y estiman que, en promedio, se necesitan unos dos años para volver a adaptarnos a nuestro nivel de felicidad habitual después de un gran evento positivo de la vida. En ese momento, podemos pasar de estar enloquecidos de amor a quejarse de que nuestro compañero no se lavará los platos, o de celebrar nuestro nuevo hogar a quejarse sobre la factura de servicios públicos.

A pesar de estas limitaciones, hay cosas que puede hacer que han demostrado aumentar su disfrute de la vida. Algunos implican un cambio de enfoque mental. Otros implican la construcción de ciertos tipos de relaciones, y otros implican el aprendizaje y la práctica de nuevos hábitos y formas de comportarse. Para ser felices a largo plazo, es posible que tengamos que esforzarnos a corto plazo. Una voluntad de probar cosas nuevas, o de ver cosas viejas de maneras nuevas, puede ser un requisito previo para la felicidad duradera.

A continuación hay algunas reglas que puede seguir para una vida más feliz:

  1. Centrarse en el significado duradero, no en los sentimientos momentáneos

    Las cosas que nos hacen sentir bien en el momento en realidad pueden terminar siendo no saludables para nosotros, creando culpa, remordimiento y consecuencias negativas en el futuro. Todos los tipos de adicciones caen en esta categoría, al igual que el materialismo sin sentido, y agarrar cosas para nosotros mismos sin considerar a los demás o devolverlos. Podemos sentirnos bien o tener una oleada de emoción en el momento, pero a la larga empeoramos nuestro estado de ánimo con deudas, problemas de salud, vergüenza y culpa o relaciones arruinadas. Sentirse bien en el momento, y el siguiente, y el siguiente, no tiene mucho control; la vida tiene sus inevitables momentos mundanos y altibajos. Por otro lado, si nos enfocamos en construir una vida significativa en la que actuemos auténticamente y nos guiemos por nuestros valores fundamentales y las cosas que nos inspiran intrínsecamente, podemos lograr una felicidad más duradera. La sensación puede no ser tan intensa como una sensación momentánea, pero es más profunda y duradera. Cuando construimos relaciones auténticas y contribuimos a nuestra familia y comunidad, nos sentimos bien con nosotros mismos, incluso cuando enfrentamos problemas financieros o de salud.

  2. Construya y nutra una red de soporte

    La investigación ha demostrado durante mucho tiempo que las relaciones amorosas con socios, amigos y familiares nos hacen más felices y más saludables. Tener seres queridos en quienes confiamos, que nos respalden y consuelen en los momentos difíciles, nos hace sentir bien con nosotros mismos y más esperanzados con respecto al futuro. La buena noticia es que no necesita una aldea, solo unas pocas personas que realmente se preocupan por usted pueden ser suficientes. Cuando se trata de apoyo social, la calidad supera a la cantidad . Así que concéntrate en profundizar tus relaciones apoyando a los demás y estar más dispuesto a ser vulnerable con tus amigos, si están abiertos a ello. Y pasa menos tiempo con amigos superficiales a menos que hagas cosas significativas con ellos, como ser voluntario o apoyar las carreras de los demás. Recuerde también que construir relaciones lleva tiempo y es posible que tenga que enfrentar reveses en la búsqueda para encontrar verdaderos amigos o socios.

  3. Saborear deliberadamente los buenos tiempos

    Nuestros cerebros tienen un sesgo negativo natural. La supervivencia es más importante para nuestro cerebro que la felicidad, lo que lleva a un enfoque de amenaza natural. Los momentos buenos y pacíficos se olvidan o se olvidan rápidamente porque nos preocupamos por un plazo inminente o un problema de relación. Necesitamos practicar todos los días para reconectar nuestros cerebros para la felicidad. Esto significa centrar deliberadamente la atención en las partes positivas de nuestros días, como un abrazo matutino de nuestro cónyuge, un objetivo que cumplimos o el lindo pájaro en el árbol fuera de nuestra ventana. La investigación también muestra que podemos extender nuestro disfrute de los tiempos especiales al pensar sobre ellos deliberadamente, tomar fotos y mostrarlos en nuestros escritorios o en nuestros hogares, y hablar de ellos a otros. (Facebook y los blogs son herramientas útiles para este tipo de intercambio.) Leer acerca de experiencias significativas de otros también puede darnos un pedazo del pastel de la felicidad, especialmente si son personas que nos importan.

  4. Encuentre una forma de sentirse en control

    Una pieza clave del rompecabezas de la felicidad es la autonomía. Todos tenemos una necesidad natural de sentir el control de nuestras vidas y decisiones. Si las circunstancias de nuestras vidas están en gran medida fuera de nuestro control, nos es más difícil sentirse felices. La excepción es si somos religiosos o espirituales. Sentir que un poder superior poderoso y benevolente tiene nuestros mejores intereses en el corazón y que todo sucede por una buena razón puede permitir que las partes de nuestro cerebro centradas en el miedo se vayan y se relajen. Si no somos religiosos o espirituales, aún podemos sentir una sensación de control al confiar en nuestra red de apoyo, en nuestra propia capacidad de adaptarnos y aprender nuevas habilidades, o al vernos a nosotros mismos como competentes. Centrarse en los éxitos del pasado puede ayudar. También puede ayudar a crear nuevas experiencias de desafío y competencia. Esta es la idea detrás de los campamentos de vida silvestre o los fines de semana de empoderamiento que terminan con una caminata de fuego. Pero no tiene que ir a los extremos para sentirse competente y tener el control: simplemente establecer algunos objetivos específicos y manejables, y hacer un seguimiento de su progreso para lograrlos puede tener el mismo efecto.

  5. Satisface tu curiosidad

    Cuando tenemos una idea fija de cómo deben ser las cosas para que seamos felices, en realidad limitamos nuestra felicidad. De manera similar, si seguimos haciendo las mismas cosas y nunca nos desafiamos a nosotros mismos, la adaptación hedónica se activará y nos encontraremos atrapados en una rutina. Nuestro cerebro, naturalmente, busca la novedad y el desafío. La felicidad nos invade en momentos inesperados cuando encontramos algo nuevo e interesante, o cuando seguimos nuestros intereses y dejamos que las cosas se desarrollen. Cuando me mudé al condado de Marin, algunos de mis momentos más felices fueron cuando exploré un nuevo sendero y encontré un bosquecillo de flores silvestres o un arroyo de montaña. Otra forma de crear experiencias felices es mirar las cosas familiares de maneras nuevas, como el día en que decidí tomar fotos de los buzones rústicos en mi antiguo barrio, o cuando encontré fotos interesantes de objetos oxidados y restaurados en Pinterest. La investigación de Todd Kashdan muestra que las personas curiosas son más felices y califican sus vidas como más significativas.

Recursos

  • Hanson, R. (2013) Hardwiring Happiness: La nueva ciencia del cerebro de la satisfacción, la calma y la confianza de Rick Hanson Crown Publishing Group
  • Kashdan, T. (2009). ¿Curioso ?: Descubre el ingrediente que falta para una vida plena. HarperCollins. ISBN 978-0-06-166118-1.
  • Lyubomirsky, S. (2013). Los mitos de la felicidad: lo que debería hacerte feliz, pero no lo hace, lo que no debería hacerte feliz, pero lo hace. Nueva York: Penguin Press.
  • Greenberg, Melanie (2013). Money es el secreto de la felicidad? Psychology Today http://www.psychologytoday.com/blog/the-mindful-self-express/201209/is-money-the-secret-happiness

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